Modelo de Normativa para la Maternidad que apoya la lactancia materna: más que una simple revisión de protocolo

Maria Teresa (Maite) Hernández-Aguilar, coordinadora nacional de la IHAN, ha dirigido la actualización del protocolo 7 de la ABM con el equipo formado por Melissa Bartick, Paula Schreck, Cadey Harrell, y la supervisión del comité de protocolos de la Academia Internacional de Medicina de la Lactancia (Academy of Breastfeeding Medicine), la ABM. Con motivo de su publicación, ha escrito en el blog de la ABM el artículo ABM’s Model Maternity Policy Supportive of Breastfeeding: More than just a protocol revision en el que explica el proceso de actualización y lo que ha significado con respecto al anterior protocolo. Desde la IHAN compartimos parte de los contenidos de dicho artículo que puede leerse en versión completa en inglés (y desde donde se puede acceder al contenido completo de este artículo en el número de noviembre de Breastfeeding Medicine) aquí.

Cuenta Maite Hernández-Aguilar, en el blog de la ABM, que cuando recibió la invitación para ayudar a actualizar el protocolo, pensó que sería una tarea simple: revisar un protocolo obsoleto. Pero que pronto quedó claro que su plan de “simplemente revisar y actualizar” iba a convertirse en un trabajo absorbente, exigente y emocionante para producir un protocolo completamente nuevo y muy detallado.

En palabras de la coordinadora nacional de la IHAN, “es un protocolo renovado e inclusivo, en el que todas las realidades tienen cabida y en el que las madres y los recién nacidos son el centro”. Y recalca que pusieron especial interés en que fuera inclusivo, ya que “hoy en día la maternidad se presenta en forma de realidades muy diferentes”.

Además, apunta que el protocolo “está dirigido a todas las instituciones que buscan implementar prácticas de calidad en la  atención perinatal ya que la asistencia que reciben una madre y su recién nacido durante el embarazo, durante el parto y en el período posparto puede marcar el éxito de su lactancia, su salud y sus vidas”.

El nuevo protocolo, añade Hernández-Aguilar, “tenía que ser un Modelo de Normativa para Maternidades que apoyan la lactancia  y no solo un Modelo de Normativa de Lactancia materna” porque “la atención perinatal  que reciben madre e hijo o hija afecta en gran medida a la lactancia materna y a la salud maternoinfantil”, y “hay muchas cuestiones, como el momento del pinzamiento del cordón umbilical , el tipo de medidas de control del dolor o el apoyo que recibe una mujer en el momento del parto, entre otras, cuyos efectos en la lactancia han sido identificados sólo recientemente”.

Y resalta que “el protocolo está organizado cronológicamente desde el embarazo hasta la lactancia en aras de la claridad de la implementación e incluye el requisito de cumplir con el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de Leche Materna como parte integral para brindar atención perinatal de calidad y evitar conflictos de interés”.

Además, el protocolo  “no olvida que los trabajadores de la salud también son madres y que sus derechos de amamantamiento necesitan ser protegidosl, por lo que incluye recomendaciones para que las maternidades faciliten la lactancia materna para sus trabajadores”.

ABM Clinical Protocol #7: Model Maternity Policy Supportive of Breastfeeding