

MATRONA, LA CONSTANCIA PERSONIFICADA, LUCHADORA Y DEFENSORA DE LO PÚBLICO. APASIONADA DE LA LACTANCIA MATERNA, LOGRA PARA FUERTEVENTURA (ISLAS CANARIAS) EL NOMBRAMIENTO DE ISLA DENTRO DE LA INICIATIVA PARA LA HUMANIZACIÓN EN LA ATENCIÓN EN EL NACIMIENTO Y LA LACTANCIA (IHAN)

Nuestra entrevistada de este mes de septiembre del 2024 es la constancia personificada, luchadora incansable persiguiendo sus objetivos y sus sueños, que pasan por defender la equidad en el acceso a la sanidad, la educación, y los servicios dentro del Sistema Público
Mª Dolores, Loli, como la conocen sus compañeras, y como la conocí yo, desprende una vitalidad contagiosa envuelta de alegría y pasión por su trabajo. Es de esas personas que cuando estás un rato a su lado te recarga las pilas y puedes observar lo querida que es y lo valorada que está entre su gente, sean de la misma isla o no. Logra todo lo que se propone junto con el equipo que la acompaña y que lidera de manera natural y eficiente.

P: Antes de empezar, agradecerte que accedieras a este “atraco” por mi parte. Te conocí recientemente durante el último Congreso de la IHAN, pero sabía que tenía que entrevistarte. Me prendé de tu carisma, de tu energía y pasión compartiendo tus conocimientos e iniciativas, que ya hablaremos de ello, así que, de nuevo, agradezco tu confianza para “tirarte” a esta piscina con una casi desconocida. Bueno, comencemos, ¿te sorprendió que te quisiera entrevistar?
R: Pues la verdad que sí, no me creo tan importante. Me sorprendió que consiguieras mi número, que me llamases y quisieras conocerme y entrevistarme. Me resulta difícil hablar sobre mi propia vida, para mí siempre ha sido más fácil conversar y compartir.
P: Pues así va a ser, conversando y sobre todo, que te sientas cómoda. Cuéntame algo de tus orígenes, creo que erais familia numerosa, ¿no?
R: Si, numerosísima! Jajaja! Soy la cuarta de 6 hermanos, bueno en realidad 7, en mi familia hubo una muerte neonatal en el hermano que nació tras mi nacimiento. Yo siempre cuento que mis hermanos mayores, nacieron los tres en casa, mi madre contaba los partos con total naturalidad y yo siempre escuchaba las historias de esos partos. Yo fui la primera en nacer en un centro hospitalario y a mi madre no le gustó mucho la experiencia.
P: Hablando de tu madre ¿hay antecedentes en tu familia de alguien que sea sanitario?
R: Para nada. Mi padre era panadero y mi madre ama de casa, vengo de una familia muy humilde y estudié con becas. Soy la primera persona de mi familia más cercana que realizó estudios universitarios. Mi padre me decía siempre una cosa, hagas lo que hagas intenta ser la mejor y disfrutar de lo que haces, el hacía pan, pero el mejor pan de toda la z
P: Creo que eso lo has grabado a fuego porque aun conociéndote poco, has seguido fielmente su consejo, pero y tu madre, ¿qué cualidad crees que has heredado de ella?

R: Mi madre fue una mujer luchadora, trabajadora como todas las mujeres de la época y con un corazón enorme, Carmelita, que ha así se llama, es la mayor cuidadora que he conocido, cuidadora para hijos, nietos, hermanos, sobrinos, amigos y vecinos, si alguien necesitaba algo ella procuraba estar allí para dárselo.
Con estas mimbres construí el cesto, me gustaba cuidar, me gustaban y me gustan muchos los niños, me gustaba estudiar y mis profesores me animaron por las carreras de ciencia y acabé en la escuela de enfermería de la ULPGC (Universidad de Las Palmas de Gran Canaria).
P: Y además de heredar esas magnificas cualidades que ya marcan tu personalidad, y estudiar enfermería, profesión del cuidado por excelencia, ¿de dónde viene tu vocación por ser matrona?
R: En tercero de carrera, en el rotatorio por paritario, me enamoré del parto y decidí que yo sería matrona, me dejaron poner las manos y recibir a mi primer bebé, todavía hoy recuerdo ese momento como una de las experiencias más bonitas de mi vida profesional. Pero yo terminé en 1990 y ese año todas las escuelas de matronas estaban cerradas así que no podía ser matrona en esos momentos. Tendría que esperar algunos años, pero tenía claro que lo conseguiría.
P: ¿Entonces trabajaste de enfermera previamente?
R: Si, claro. Comencé mi vida como enfermera de Atención Primaria en la isla de Fuerteventura, ya que me casé con un majorero (así se les llama a los de esta isla), en una consulta de enfermería de pediatría, siempre en contacto con la diada, lo cual me permitió no desvincularme del área materno infantil.
P: Pero tu querías ser matrona, mientras se habrían las escuelas, ¿te dedicas a tu maternidad?

R: Si, mi familia fue creciendo y tuve tres hijas maravillosas, entre medias me iba presentando el examen EIR para cumplir mi sueño, la primera vez en Andalucía, porque no pusieron examen en Canarias, pero sin mucho éxito, porque no podía estudiar y no sonaba la flauta. Pero también seguí trabajando y al mismo tiempo amamanto a mis tres hijas.
De hecho una compañera estaba haciendo un reportaje de la mujer trabajadora y me sacó una foto con mi primera hija para exponerla. Estábamos en el año 1991, cuando la teta se daba cada tres horas y 10 minutos de cada una. Jajaja!!
P: Tengo entendido que mientras esperas a que salga tu oportunidad para acceder a la formación de matrona, te inicias como profesional autónomo, cuéntame un poco esa iniciativa.
R: Como dicen que la necesidad despierta la creatividad, en 1995 ya con dos hijas, como no había ningún centro infantil por mi zona creo un centro de educación infantil en La Oliva con la ayuda de mi familia, mi hermana fue mi socia, mis hermanos me prestaron dinero y mi madre fue la abuela de todos los niños del centro de esa época. Compagino la crianza de mis tres hijas con mi profesión de enfermera y la gestión del centro infantil.
P: Como he hecho mis deberes, he indagado por ahí, y preguntado a gente que te conoce desde hace años y me cuentan que eres muy defensora de todo lo público, aun teniendo un centro privado, ¿cómo se compatibiliza eso?
R: Pues se compatibiliza bien porque lo hice por necesidad, no había centros infantiles para madres trabajadoras como era mi caso. Cuando mis hijas crecen y defendiendo la escuela pública termino siendo la presidenta de la FIMAPA (Federación Insular de madres y padres de Fuerteventura), eran años muy duros en la isla, el crecimiento poblacional fue muy alto y no había centros educativos, ni profesorado estable y los niños estudiaban en barracones. Hay políticos que aún me recuerdan en la calle, en manifestaciones pidiendo centros y profesorado, pidiendo una escuela pública de calidad para todos, independientemente de la isla en que vivieses.
P: Y mientras, pasa el tiempo y por fin vuelve la posibilidad de formarse como matrona pero vía EIR, ¿lo volviste a intentar?

R: Nunca me olvide que quería ser matrona y yo insistía, perdí la cuenta de cuantas veces me presenté al EIR, animar a todas las posibles matronas de vocación a que insistan, soy la prueba viviente de que se puede. Por fin y ya con 44 años me decido a estudiar en serio y me apunto a un curso online, aquello de que me corrigiesen exámenes y me preparasen para la prueba EIR funcionó y saco mi plaza en 2011.
P: Conozco algún caso como el tuyo, de hacerse matrona ya con una edad y con hijos ya criados, en tu caso, ¿Qué supuso para ti? ¿Cómo te sentiste entre el grupo de compañeras posiblemente más jóvenes?
R: Se de algún caso como el mío, matronas en formación con hijos y años de experiencia, y creo que hay que valorarlas, consiguen su sueño de ser matronas, pero tienen una residencia más dura. En mi caso, me sentí siempre muy bien integrada en el grupo de compañeras residentes, también en la unidad docente y con las tutoras. Fueron dos años ayudándonos entre todas, había que estudiar mucho y trabajar aprendiendo , los lazos de mis “coerres” , como solemos decir, no se han roto , seguimos teniendo un grupo en común y mantenemos contacto, fue una buena promoción , su juventud y mi experiencia se unieron para hacernos mejores.
Parece mentira, pero me sentí peor tratada por algunas matronas de mi edad, que intentaban menospreciar mis conocimientos y experiencia de más de 25 años de profesión, pero a todas les agradezco su enseñanza, de todas pude aprender y ser lo que soy hoy.
P: Y ¿dónde te tuviste que formar? ¿Cómo fueron esos dos años como “residente”?

R: Realicé mi formación de matrona en el CHUIMI (Complejo Hospitalario Materno Infantil de Gran Canaria) y aunque fueron dos años muy duros, la formación fue muy buena, nos explicaron la fisiología del parto y la lactancia de forma excelente. Siempre me ha gustado aprender y estudiar y en la residencia se abren muchas puertas nuevas, me enamoré del parto, pero del parto respetado, me estudié la Estrategia de Atención al Parto Normal (EPN) y comienzo a trabajar por un parto y una lactancia respetadas.
P: Sé todo lo que te ha supuesto el camino para la acreditación que da la Iniciativa para la Humanización en la Atención al Nacimiento y la lactancia (IHAN). ¿Cómo se te ocurre semejante proyecto?

R: En mi segundo año como residente, se reparten temas a profundizar y a mí me toca el tema de la IHAN. Decir que no sabía ni como se escribía, (risas), pero cuando me metí en la página y vi lo que era me enamoré por completo de esa iniciativa, me enfadé porque Canarias en aquel 2012 no estaba en el mapa de la IHAN, ningún centro público de Canarias había iniciado el camino. He sido una defensora de lo público, la educación pública, la sanidad pública y de la igualdad de oportunidades para todos, por lo tanto, tenía que luchar y conseguir ser un centro con la acreditación de la IHAN.
P: Y cambiando de tercio, tengo que felicitarte por pelear y lograr que Fuerteventura sea nominada como “Isla IHAN”, y ya camino de la última fase para la acreditación de tu centro y conseguir el galardón.

R: El defender la lactancia en todos los niveles, el que todos ayudemos a las mamas en ese camino y que los profesionales se formasen me llegó muy adentro. Eso era lo que quería. Yo había ayudado a muchas mujeres en sus lactancias desde mi consulta durante años, pero era una gota pequeña, yo quería la IHAN para mí isla, para todas las mujeres que parieran en Fuerteventura, y debí defenderlo tan bien, que mis compañeras de promoción cuando terminamos me dieron un diploma que guardo con cariño.
P: Pero no ha sido un camino fácil, y ¡aún eras residente!, ¿y después?
R: Pues después terminé el EIR en mayo del 2013 y volví a Fuerteventura a trabajar de matrona.
Durante años presentamos el proyecto IHAN a diferentes gerencias y siempre dijeron que no.
Pero si han llegado leyendo hasta aquí comprenderán que soy un poco insistente así que en 2018 la gerencia da el visto bueno y comenzamos el proyecto. Ya no estaba sola, creamos un equipo capaz de realizar el proyecto en nuestra isla, grupos de trabajo, jornadas de lactancia y lo que hiciera falta, sobre todo la que ha sido la clave del éxito, nuestra CLA (La Comisión de Lactancia del Área de Salud de Fuerteventura) donde se toman las decisiones finales y se une primaria con especializada para ir todos juntos. Entre todos hemos ido consiguiendo acreditaciones IHAN tanto de nuestro hospital como de nuestros centros de salud. Caminando hacia una isla IHAN.
P: Pero me ha dicho un pajarito que tú eres la presidenta de esa Comisión de Lactancia del Área, crees que tu personalidad y tu insistencia han favorecido el éxito en el objetivo que te marcaste?
R: Animar a todas las matronas a seguir luchando y defendiendo a las mujeres, desde cualquier proyecto que suponga una mejora en la asistencia sanitaria a la diada.
R: Bueno, yo soy desde el 2018 la presidenta de la CLA, formadora de la IHAN desde 2019, y responsable de la acreditación del hospital y de los centros de salud hasta la fase 3D de la IHAN en la que estamos actualmente. Pero todo esto es posible gracias al equipo que hemos formado y al trabajo duro realizado, a la gerencia que ha apoyado este proyecto desde el principio y al trabajo y entusiasmo de todos mis compañeros de Fuerteventura. Ahora hemos solicitado la fase 4D, que esperamos superar y poder conseguir el galardón IHAN.
P: Claro y todo esto con un cargo de gestión, eres la supervisora de paritorios…

R: Si, mientras tanto también soy la supervisora del paritorio y hemos iniciado la formación EIR de matronas en nuestra isla desde el 2022. A veces me sorprendo a mí misma por todo lo que llevo entre manos, pero como me apasiona mi trabajo, lo hago muy a gusto, la verdad.
P: Una pregunta, además de la impronta que han dejado tus padres en tu forma de ser, ¿hay alguna persona, a nivel profesional, que para ti haya sido importante en tu carrera profesional?

R: Pues sí, ahora que lo preguntas, Julia Jeppesen mi tutora de EIR y docente, que me dio el trabajo de la IHAN siendo residente y que también hizo enamorarme de la fisiología y a Paula Lalaguna, coordinadora de la HAN que acudió a las primeras jornadas, se quedó en mi casa y me dijo que esto de la IHAN eran profesionales implicados que luchaban como yo por algo en lo que creían, su sencillez y cercanía me hicieron creerlo.
Siempre me han apoyado y ayudado en todo.
P: Estamos llegando al final Loli, ¿qué mensaje le darías a las compañeras?
Loli, hemos llegado al final de este rato entre amigas manteniendo una grata conversación, que aunque haya sido telefónica y me ha permitido escuchar ese acento isleño que me encanta, ha sido un verdadero placer compartir este tiempo contigo, tienes toda mi admiración, de verdad, por como la constancia y tener objetivos claros, te han llevado, en tan poco tiempo a poner a Fuerteventura en el mapa de la IHAN, como añorabas.

No todo han sido rosas, lo sé, también han habido dificultades, con una pandemia de por medio, pero desearía, tanto personalmente, como en nombre de la Asociación Española de Matronas, que logres ese anhelado galardón IHAN que simboliza la calidad asistencial y profesional que mejor podemos ofrecer a ese binomio, como tu llamas, madre-hijo.
Sirva esta entrevista como el reconocimiento, muy merecido, que desde la Asociación Española de Matronas venimos realizando desde hace algún tiempo, para dar visibilidad a tantas mujeres, matronas, que forman o han formado parte de la historia de la profesión, en tu caso, por iniciar el camino de humanización a través de la iniciativa IHAN en los paritorios y centros de salud, cambiando el modelo de atención a las mujeres y familias de tu isla.
ATENEA Redactora AEM