Para mantener la acreditación, los hospitales deberán enviar a la IHAN, cada 2 años, documentación que avale el cumplimiento de los requisitos (autoevaluación y
encuesta de prevalencia).
Además, periódicamente deberán someterse
a un proceso de evaluación para obtener una Reacreditación que
garantice que continúan cumpliendo las buenas prácticas y ofertando
una asistencia de calidad.
La IHAN podrá enviar evaluadores para comprobar el correcto funcionamiento en cualquier momento, cuando lo estime oportuno o si se produjeran denuncias de madres o profesionales.